Iniciativas como esta demuestran que la cultura no solo se estudia en los libros, sino que se vive y se hereda a través de la práctica y el afecto intergeneracional.


En una jornada cargada de aroma a tradición, cultura y entusiasmo, los pequeños alumnos del segundo grado de la Escuela San Francisco de Asís se convirtieron en protagonistas de una experiencia inolvidable. En el marco de las celebraciones de la Semana Santa, los niños dejaron por un día los lápices para poner las manos en la masa y aprender el arte del Chipa Apo, una de las costumbres más arraigadas de la identidad paraguaya.

La actividad se desarrolló en la moderna cocina de gastronomía de la propia institución educativa. Allí, guiados por la paciencia y el conocimiento de los adultos, los estudiantes descubrieron los secretos de la elaboración de la chipa, entendiendo que este alimento va mucho más allá de una simple receta: es un símbolo de unión familiar y comunitaria.

Un esfuerzo conjunto por la cultura

Esta valiosa iniciativa fue impulsada con éxito a través de la Secretaría de Turismo Municipal, contando con el acompañamiento directo del Intendente Municipal, quien destacó la importancia de sembrar el amor por lo nuestro desde la infancia. Asimismo, el evento fue posible gracias al apoyo de auspiciantes comprometidos con el rescate cultural local.

Entre las colaboraciones más destacadas se encuentra el valioso aporte de la firma CAPHSA, cuya contribución fue fundamental para mantener vivas estas tradiciones. De igual manera, el reconocido chef Abel Ledesma se llevó el aplauso de los presentes al compartir con total dedicación su conocimiento técnico y su profundo amor por la gastronomía nacional, enseñando a los niños a moldear no solo la masa, sino también su propia historia.

El Impacto: Iniciativas como esta demuestran que la cultura no solo se estudia en los libros, sino que se vive y se hereda a través de la práctica y el afecto intergeneracional.

Esta jornada de "Chipa Apo" no solo dejó como resultado deliciosos panes de almidón y queso, sino que cumplió con creces su verdadero objetivo: fortalecer nuestra identidad cultural y sembrar un profundo orgullo en las nuevas generaciones.