Más de 20 meses. El proyecto está paralizado por la falta de recursos humanos. El paso se sigue haciendo en lanchas.


La ansiada integración regional y el desarrollo económico entre Puerto Irala (Paraguay) y Puerto Libertad (Argentina), que debía impulsarse con la habilitación del servicio de balsa para el transporte de cargas, vehículos y pasajeros, continúa postergada debido a que la Aduana argentina aún no designa el personal necesario para poner en funcionamiento el paso fronterizo sobre el río Paraná.

La demora ya supera un año y ocho meses desde que el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) anunció que el cruce comenzaría a operar una vez concluidos los últimos ajustes administrativos entre ambos países.

Sin embargo, el proyecto permanece paralizado por la falta de recursos humanos del lado argentino, situación que impide la aplicación del Convenio de Cruce Transversal Fronterizo de Cargas y Pasajeros. 

Claudelino Bogado, secretario municipal, relató que la Aduana argentina no dispuso hasta ahora la parte de recursos humanos, en el lado argentino, lo que hace que se dilate el cumplimiento del Convenio de Cruce Transversal Fronterizo de Cargas y Pasajeros, firmado entre ambos países.

La primera embarcación había sido botada en noviembre del año 2024 al río Paraná, luego de que los responsables de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de Argentina otorgaran la reciprocidad. La empresa privada Macuco Ecoaventura y Navegación SA realizó una inversión de más de 1 millón de dólares tras las gestiones realizadas por autoridades locales de ambos países, además realizó mejoras en el puerto y ya pagó un seguro de 9 mil dólares, pero hasta la fecha no puede explotar el servicio, porque Aduanas de Argentina no envío el personal.

“Hace unos meses la Prefectura Naval Argentina entregó la competencia en operaciones a Migraciones de Argentina. El paso se sigue haciendo en lanchas, mientras tanto el que cruza realiza su ingreso y salida del país ya con funcionarios de Migraciones actualmente”, relató Bogado.

A la espera. En la actualidad hay dos balsas esperando realizar el cruce, una para vehículos pesados y otra para vehículos livianos. La balsa Rainha Irala, con matrícula 4886 BL, había sido trasladado para su uso en Mayor Otaño durante varios meses por la empresa, que también es adjudicataria del servicio en dicha localidad hacia la Argentina.

El predio de Puerto Irala está ubicado en una propiedad del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra y será transferido próximamente a la Administración Nacional de Navegación y Puertos. En el lugar, fueron construidas las instalaciones para los controles migratorios y la oficina para la expedición de billetes para los pasajeros.

“Esa fue una de las exigencias de las autoridades aduaneras de la Argentina, no querían que se atienda desde un contenedor, pero hasta ahora no envían sus funcionarios”, relató el funcionario municipal.

Desde las instituciones del Estado, como el MOPC, se había señalado que el funcionamiento del cruce fronterizo inclusive descomprimiría el tráfico por el Puente de la Amistad, ya que hasta ahora los argentinos que cruzan por el Brasil, debiendo realizar dos gestiones migratorias de entrada y salida, antes de llegar a Ciudad del Este.

El cruce entre Puerto Iguazú y Foz de Iguazú también tiene cuestionamientos debido a las largas filas que se deben formar con pérdidas de entre 3 y 5 horas, para realizar los controles migratorios.

El funcionamiento de la balsa entre Puerto Irala-Puerto Libertad facilitaría a los turistas el ingreso al país, ya que actualmente por la ruta PY07 se tiene un recorrido de unos 60 kilómetros aproximadamente hasta la capital departamental. La embarcación Rainha Irala cuenta con una capacidad para 6 camiones, 30 vehículos pequeños y 130 pasajeros.

FUENTE: UH