Los integrantes de la Armada Paraguaya comienzan la jornada con tareas de limpieza y organización para mantener en óptimas condiciones la histórica embarcación apostada en la Costanera de Encarnación.


Desde las primeras horas de la mañana, la actividad ya comienza a bordo del histórico Cañonero Paraguay, convertido en uno de los principales atractivos para turistas y visitantes que llegan hasta la Costanera de Encarnación.

Antes de la apertura al público, los cadetes y grumetes de la Armada Paraguaya se ponen manos a la obra para cumplir con una serie de tareas destinadas a dejar el buque escuela en las mejores condiciones. La limpieza, el orden y la preparación de cada sector forman parte de la rutina diaria de quienes se encuentran a bordo de la emblemática embarcación.

Cada detalle es atendido cuidadosamente antes de recibir a las familias, turistas nacionales y extranjeros, aficionados a la historia y curiosos que desean conocer de cerca uno de los símbolos más importantes de la historia naval paraguaya.

Las tareas matutinas reflejan además la disciplina y el compromiso que caracterizan a la formación naval. Mantener en condiciones el Cañonero Paraguay no solo permite preservar y cuidar una embarcación de enorme valor histórico, sino también garantizar una mejor experiencia para las miles de personas que diariamente se acercan para recorrerlo.

La presencia del histórico buque en Encarnación ha despertado un gran interés y se ha convertido en una de las propuestas más llamativas para quienes visitan la ciudad. Durante el reciente fin de semana, más de 10.000 personas llegaron hasta la zona para conocer la embarcación.

Así, mientras la ciudad comienza una nueva jornada, a bordo del Cañonero Paraguay el trabajo también empieza temprano. Cadetes y grumetes preparan cada rincón del buque para volver a abrir sus puertas y recibir a nuevos visitantes en esta experiencia histórica sobre las aguas de Encarnación.