Residentes de Santa María y Chaipé aseguran que personas ingresan al inmueble y piden una intervención urgente de las autoridades.
- 05/09/2026
- Por Edicion Prensa
Un predio que años atrás habría funcionado como espacio destinado a la rehabilitación de niños y adolescentes con problemas de adicción se encuentra actualmente en estado de abandono y genera preocupación entre vecinos de los barrios Santa María y Chaipé de Encarnación.
Los pobladores aseguran que el inmueble, ubicado en inmediaciones del acceso al barrio Chaipé y próximo a la Ruta PY06, se habría convertido en un supuesto “aguantadero”, debido al ingreso frecuente de personas que, según sus denuncias, utilizan el lugar para permanecer durante distintos horarios.
La situación motivó la autoconvocatoria de residentes de la zona, quienes recurrieron a los medios de comunicación para expresar su preocupación por las condiciones del predio y la falta de control sobre el ingreso de personas.
Ruidos y gritos durante la noche
Uno de los principales motivos de inquietud son los ruidos que, según los vecinos, se escuchan desde el interior durante horas de la noche. Algunos pobladores incluso aseguran haber escuchado gritos y sonidos que califican como extraños o atemorizantes.
Estas situaciones dieron lugar a versiones entre los residentes sobre supuestos fenómenos paranormales. No obstante, dichas afirmaciones no cuentan hasta el momento con una verificación oficial, mientras que la preocupación concreta de los vecinos está relacionada con la seguridad, el deterioro del inmueble y el posible ingreso de personas ajenas.
Los pobladores recuerdan que el sitio tuvo en el pasado una finalidad social vinculada a la atención y recuperación de menores con problemas de adicción. Actualmente, sostienen, el lugar presenta signos de abandono y falta de mantenimiento.
Solicitan intervención
Ante este escenario, los vecinos reclaman una intervención de las autoridades competentes para determinar la situación del inmueble, controlar los accesos y establecer las medidas necesarias para evitar que continúe representando un motivo de preocupación para las familias del sector.
La comunidad sostiene que busca prevenir posibles hechos de inseguridad y recuperar un espacio que alguna vez tuvo una finalidad de asistencia social.
Mientras tanto, el predio permanece rodeado de interrogantes y preocupación entre los residentes, quienes esperan que las autoridades puedan verificar las denuncias y adoptar las medidas correspondientes.