El aumento de tasas provocó la pérdida del poder de compra de las personas lo que se refleja en un menor consumo en la economía.


Si bien la inflación viene convergiendo en nuestro país, este proceso tiene un precio para los agentes económicos y afecta directamente el consumo de las personas. Experto señala que la pérdida del poder adquisitivo de las familias es alta por lo que se reducen las compras.

El economista Hugo Royg, director del observatorio económico Mentu, habló con la 780 AM y dijo que en todo este tiempo, el Banco Central del Paraguay (BCP) apretó el “torniquete” más de lo necesario, haciendo referencia a las tasas de interés, que desde hace 8 meses se mantienen en niveles del 8,50 puntos básicos.

Actualmente contamos con un escenario económico alentador; sin embargo, afirmó que el consumo disminuyó. “Cuando hablas con los sectores productivos, la gente te va a comentar dos cosas: el consumo de la familia está bajo porque las familias perdieron poder de compra y que las tasas están muy altas en todos los sectores”, aseguró.

Señaló que por el hecho de que las tasas estén altas hasta este momento, las personas están comprando menos lo que efectivamente habría incidido en bajar la inflación en estos últimos meses. No obstante, afirmó que es bueno que la inflación esté bajando pero afirmó que el efecto negativo es que las familias tienen menores ingresos reales y en consecuencia, bajaron su consumo.


El economista Hugo Royg señaló que el mejor mecanismo para bajar  la inflación es mejorar el gasto público. Foto: Archivo
El economista Hugo Royg señaló que el mejor mecanismo para bajar la inflación es mejorar el gasto público. 

Explicó que para bajar la inflación, existen dos mecanismos y uno de ellos es alzar la tasa de interés de Política Monetaria, en donde lo que se produce es que las personas gasten menos y las empresas inviertan menos, lo que genera una menor demanda y por ende, una baja de los precios.

Por el otro lado, indicó que lograr un superávit o un menor déficit en el sector público podría ayudar a enfrentar la suba de precios. “Yo creo que como país, es imperativo que disminuya el déficit. Es una obligación casi moral digamos, casi ética que no se busque más disminuir la inflación subiendo tasas de interés, eso nos afecta a todos”, cuestionó.

Para Royg, si se disminuye el déficit, se va a lograr mejorar la calidad del uso de los recursos públicos, por lo tanto, sugiere que todas las compras excesivas “donde hay suspicacias y se apuran en gastar”, deben ser revisadas. “Hay que mejorar la calidad del gasto público”, recalcó.


FUENTE: LA NACIÓN