El conductor, un médico de Encarnación, reconoció haber circulado a alta velocidad antes del impacto; no sufrió lesiones de consideración.


Momentos de gran tensión se vivieron en la mañana de este sábado frente al estadio Villa Alegre, en Encarnación, cuando una camioneta Jeep estuvo a centímetros de precipitarse al cauce del arroyo Potiy tras un violento despiste.

De acuerdo con los datos recabados, el conductor perdió el control del vehículo, subió a la acera y embistió la baranda de protección de la zona, quedando el rodado al borde del arroyo y evitando por muy poco una tragedia de mayores proporciones.

El conductor fue identificado como Higinio Rojas, un conocido médico de la ciudad, quien dialogó con la prensa local y explicó que el accidente se produjo por una imprudencia al conducir. El hombre reconoció que circulaba a alta velocidad al momento del hecho y que, tras un deslizamiento del vehículo, perdió el control de la camioneta. Según su relato, logró realizar una maniobra de último momento que le permitió evitar consecuencias aún más graves.

Pese a la violencia del impacto, Rojas no sufrió lesiones de consideración. Fue asistido en el lugar por voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Encarnación, quienes brindaron los primeros auxilios correspondientes y colaboraron en el aseguramiento de la zona para evitar riesgos adicionales.

El hecho dejó importantes daños materiales en la baranda de protección del arroyo, estructura que resultó fundamental para evitar que el vehículo terminara precipitándose al cauce. El episodio volvió a poner sobre la mesa la necesidad de respetar los límites de velocidad establecidos, especialmente en zonas urbanas, como medida clave para prevenir accidentes que podrían derivar en desenlaces fatales.