La pequeña llegó al cuartel de San Isidro con signos de falta de oxígeno y coloración azulada. Los bomberos realizaron una maniobra de emergencia y lograron liberar sus vías respiratorias.


Momentos de desesperación se vivieron en el cuartel de bomberos de San Isidro, Encarnación, hasta donde una vecina llegó con una niña de apenas 2 años que se había atragantado mientras comía.

De acuerdo con el reporte, la pequeña se encontraba consumiendo papas cuando sufrió una obstrucción de las vías respiratorias. Ante la gravedad de la situación, la vecina decidió trasladarla rápidamente hasta el cuartel en busca de ayuda.

La menor llegó con signos evidentes de falta de oxígeno y presentaba cianosis, una coloración azulada de la piel que puede aparecer cuando el organismo no recibe suficiente oxígeno. Ante este escenario, los bomberos actuaron inmediatamente para intentar restablecer la respiración de la niña.

Los intervinientes realizaron una maniobra de desobstrucción de emergencia, logrando expulsar el alimento que bloqueaba sus vías respiratorias. Tras la intervención, la pequeña pudo ser estabilizada y recuperó sus condiciones respiratorias.

Una vez controlada la emergencia inicial, se coordinó su traslado hasta el Hospital Regional de Encarnación, donde quedó bajo atención de profesionales médicos para una evaluación y seguimiento de su estado de salud.

La rápida reacción de la vecina al buscar asistencia y la intervención inmediata de los bomberos fueron determinantes para enfrentar una situación que podía haber tenido consecuencias graves debido a la falta de oxígeno.

El episodio vuelve a poner de manifiesto la importancia de actuar con rapidez ante una emergencia por atragantamiento, especialmente cuando se trata de niños pequeños, ya que una obstrucción de las vías respiratorias puede convertirse rápidamente en una situación potencialmente mortal.

La niña fue derivada para recibir la atención médica correspondiente, mientras sus familiares aguardaban su evolución.