Vecinos, niños y autoridades compartieron una jornada de integración, juegos y recuperación de un espacio público clave


La comisión vecinal del barrio San Isidro de Encarnación vivió este domingo 11 de enero una jornada marcada por la emoción, la alegría y el trabajo comunitario, con la puesta en valor de la plaza de la etapa 9 y la realización del tradicional festejo por el Día de Reyes, una actividad que convocó a numerosas familias del sector.


Desde tempranas horas, vecinos y miembros de la comisión se movilizaron para concretar el reacondicionamiento del espacio público, considerado un punto fundamental de encuentro para la comunidad. Entre las principales mejoras realizadas se destacan la instalación de nuevos bancos, la reparación de juegos infantiles que se encontraban deteriorados y tareas generales de limpieza y ordenamiento, logrando así devolverle a la plaza un aspecto renovado y seguro.


De manera paralela, el lugar se llenó de risas, colores y entusiasmo con la presencia de niñas y niños que participaron del festejo por el Día de Reyes. Los más pequeños disfrutaron de juegos, actividades recreativas y dinámicas lúdicas organizadas por el equipo de la CODENI, que acompañó la jornada con propuestas pensadas especialmente para promover la recreación, la inclusión y el disfrute sano.


La celebración también incluyó momentos de encuentro entre vecinos, fortaleciendo los lazos comunitarios y reafirmando la importancia del trabajo conjunto para mejorar la calidad de vida en el barrio. Padres y madres destacaron el valor de recuperar espacios públicos para el esparcimiento familiar, así como la necesidad de mantenerlos en buenas condiciones a través del compromiso colectivo.


Desde la comisión vecinal resaltaron que estas acciones forman parte de un esfuerzo continuo por generar entornos más seguros y agradables para las familias del barrio San Isidro, especialmente para los niños, quienes encuentran en la plaza un lugar de recreación y socialización.


La jornada concluyó con un ambiente festivo y de satisfacción general, dejando como resultado no solo un espacio renovado, sino también el fortalecimiento del sentido de pertenencia y la participación activa de la comunidad en la construcción de un barrio más unido y solidario.