Especialistas advierten que, pese a la mayor seguridad del chip y el sistema contactless, los delincuentes ahora apuntan a códigos QR adulterados y enlaces falsos, por lo que recomiendan reforzar la cautela digital y activar alertas en tiempo real.


El panorama de la ciberdelincuencia en el ámbito financiero ha experimentado una mutación importante en los últimos meses, obligando a los usuarios a redoblar la vigilancia durante sus transacciones cotidianas.

Si bien los informes técnicos de las entidades bancarias y de seguridad resaltan una reducción significativa en la clonación de tarjetas físicas gracias a la implementación masiva de la tecnología de chip y el sistema "contactless", esta mejora ha dado paso al surgimiento de fraudes más sofisticados centrados en el uso de códigos QR y pagos digitales.

Los delincuentes están aprovechando el descuido de los clientes para suplantar códigos QR en comercios o enviar enlaces engañosos que capturan credenciales de acceso a cuentas bancarias en cuestión de segundos.

Por ello, las autoridades recomiendan verificar siempre la autenticidad del código antes de escanearlo, nunca perder de vista la tarjeta de crédito al momento de pagar en locales gastronómicos o estaciones de servicio, y activar las notificaciones de transacciones en tiempo real para detectar cualquier movimiento sospechoso de inmediato.

La clave actual de la seguridad financiera reside menos en la protección física del plástico y más en la cautela digital del usuario, quien debe ser el primer filtro ante intentos de estafa que buscan explotar la inmediatez de los nuevos métodos de pago.