Forenses hallaron un tipo particular de asfixia por inmersión. La adolescente habría fallecido el mismo día de su desaparición y las lesiones fueron posteriores.


La autopsia practicada a Roselín Florentín Gómez, de 14 años, confirmó que la adolescente murió por asfixia. El procedimiento se realizó este viernes en la morgue del Ministerio Público, en Asunción. Sus restos habían sido encontrados el jueves en una fosa en Caazapá, casi una semana después de su desaparición.

Roselín fue vista por última vez el viernes anterior, cuando salió de su vivienda para encontrarse con amigos. La Policía Nacional detuvo a tres personas vinculadas al caso: dos adolescentes de 16 y 17 años y un joven de 21. Los detenidos sostienen que la menor cayó accidentalmente a un tajamar y se ahogó. Sin embargo, posteriormente su cuerpo fue desmembrado y enterrado.

El jefe de Medicina Forense del Ministerio Público, Pablo Lemir, explicó que la data de muerte sería de aproximadamente siete días. Ese cálculo ubica el fallecimiento presumiblemente el mismo día de la desaparición. La necropsia también determinó que el tipo de asfixia presenta características particulares relacionadas con una inmersión.

Según Lemir, el agua alcanzó solamente el tercio medio de la tráquea. Esa situación habría provocado un cierre reflejo de la vía respiratoria, generando la asfixia. El médico describió el cuadro como un proceso de inhibición en el marco de una inmersión. Sin embargo, este hallazgo no permite establecer por sí solo cómo ocurrió el hecho.

Los forenses señalaron que existen distintos mecanismos capaces de producir una muerte con estas características. Uno contempla que una persona impida que la víctima retire la cabeza del agua. Otra posibilidad es que la víctima pierda la conciencia tras consumir alcohol o drogas y quede sumergida. La autopsia no pudo determinar cuál escenario ocurrió en este caso.

El avanzado estado de descomposición impidió obtener muestras de sangre u orina. Por esa razón, los especialistas no pudieron establecer si Roselín tenía alcohol o sustancias narcóticas en el organismo cuando murió. Este punto permanece sin respuesta y deberá ser evaluado junto con otros elementos reunidos por los investigadores. 

La autopsia también estableció que las heridas vinculadas al desmembramiento fueron producidas después de la muerte. No se encontraron hematomas ni otras señales en el cuello compatibles con asfixia mecánica. Además, los forenses determinaron que la adolescente no estaba embarazada. La investigación deberá esclarecer ahora las circunstancias de la inmersión y la participación de las personas detenidas.

Fuente: ABC C./RDN