Refieren que cuando había controles la gente tenía miedo a las pruebas de alcotest. Profesional detalla que el alcohól afecta las capacidades mentales del conductor.
- 22/09/2026
- Por Edicion Prensa
Conducir bajo los efectos del alcohol es una de las principales causas de siniestros viales mortales en Paraguay, transformando los vehículos en armas letales y destruyendo familias enteras. En los últimos días y meses, el país ha registrado una serie de graves incidentes provocados por personas ebrias al volante.
Al respecto, Jumara Espínola, miembro de la comisión directiva de la página “Ya Estamos Cansados de sus Leyes Injustas” (Yaescaley) de Facebook, mencionó que es lamentable el aumento en números de fallecidos en los últimos años y días en siniestros viales, especialmente causados por conductores alcoholizados.
“Esto empezó desde que asumió la actual ministra de Obras Públicas, anunciando de que ellos no van a permitir los controles de alcotest. Actualmente los agentes de la Patrulla Caminera solo pueden realizar las pruebas en sus destacamentos por orden de la ministra, lo que genera que los conductores ebrios solamente tengan que desviar dichos destacamentos y seguir tranquilamente poniendo en riesgo a la ciudadanía”, detalló Espínola.
Apuntó que antes, cuando había más controles la gente tenía miedo a las pruebas de alcotest, por lo que se optaba en conductores sustitutos, otros tipos de transporte y hasta aparecieron grupos “anti controles” donde avisaban los lugares de control; pero, actualmente, el temor se acabó, proliferando ebrios en ruta.
“Lo que vemos en medios de prensa y redes sociales no son ni el 60% de lo que realmente ocurren en las calles y rutas del país, muchos casos no son denunciados o simplemente se dan a la fuga después de algún percance”, refirió Jumara.
Finalmente, indicó que se aguarda que el Gobierno recapacite y vuelva a existir la prevención en ruta, ya que es el derecho de todos los ciudadanos “el ser protegido en nuestra integridad y seguridad”.
Lícita. El doctor Nelson Gaona, director general del Centro Nacional de Prevención y Tratamiento de Adicciones (Cenptra), mencionó que “lastimosamente” por el lado estadístico de sustancias en general, el alcohol sigue siendo la sustancia que más se consume en nuestro país.
“En el Cenptra tenemos una estadística que apunta al alcohol como la sustancia que más se consume y esto es más que el crac, más que la cocaína, más que la marihuana”, indicó.
El director refiere que el alcohol es una droga lícita, permitida y hasta bien vista socialmente, pero indica que “no está muy bien regulada en ese sentido”.
Efectos. El profesional indica que existen drogas que actúan sobre el “sistema nervioso central”, algunas son depresoras del sistema, otras son estimuladoras del sistema nervioso central y existen drogas que son distorsionadoras del sistema.
“El alcohol es una droga depresora y al ser una droga depresora del sistema nervioso central, el efecto que ocasiona el alcohol en nuestro cuerpo y en el sistema nervioso van desde una lentitud en los reflejos, procesa la información mucho más lento, responde con mucho mayor lentitud ante ciertos imprevistos que eventualmente nosotros podemos resolver con los reflejos” detalló en principio.
Además, acotó que la coordinación motora se ve afectada en la armonía y precisión de los movimientos, la coordinación se reduce totalmente, disminuye y se va perdiendo el equilibrio, también afecta de manera negativa las capacidades mentales de la persona, lo que “multiplica de manera crítica” el riesgo de sufrir cualquier tipo de accidente al momento de manejar un vehículo.
“Altera también los sentidos, reduce la visión periférica (capacidad de ver objetos y movimientos a los lados, arriba y abajo, sin mover la cabeza ni desviar el punto de enfoque central) por sobre todo, hace que uno empiece a tener esa visión en túnel, como los caballos de carrera”, clarificó.
Mencionó seguidamente que al beber, el conductor se siente sobre seguro respecto de sus habilidades y subestima los peligros reales del entorno, poniendo en riesgo no sólo su integridad física, sino también la de los demás conductores y transeúntes.
FUENTE: UH