Asegurados destacan el trato ético y eficiente del personal de salud, mientras reclaman a la administración central una solución a la escasez de fármacos e insumos esenciales.


El Hospital Regional del IPS atraviesa una realidad ambivalente donde la satisfacción del paciente depende más de la ética profesional que de la disponibilidad de recursos.

Actualmente, los asegurados reportan una mejora significativa en la calidad de la atención médica y administrativa; sin embargo, este avance se ve empañado por la falta crónica de fármacos e insumos esenciales en la farmacia interna.

Los testimonios recogidos en el centro asistencial coinciden en que el trato de los médicos y el personal de enfermería es eficiente y empático, marcando una diferencia positiva respecto a gestiones anteriores.

 No obstante, esta excelencia clínica no logra ocultar el impacto económico para el aportante, quien frecuentemente debe adquirir suministros básicos por cuenta propia para completar sus tratamientos.

Esta coyuntura evidencia que, mientras el factor humano ha logrado elevar los estándares de servicio en Itapúa, la gestión logística sigue siendo el eslabón débil.

Los usuarios exigen que la administración central del instituto iguale la eficiencia de sus profesionales, garantizando que las recetas puedan ser retiradas sin costo, cumpliendo así con la función principal de la previsional.