Cada cuatro años se añade un día más al calendario para hacerlo más similar al tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol


Hoy es 29 de febrero, una fecha algo peculiar pues solo ocurre cada cuatro años. Y es que el 2020 es un año bisiesto. Los calendarios con un día extra se deben a un desajuste que existe entre el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol, que definiría la duración del año trópico, y la extensión del año definida por el calendario. El primero dura 365,242189 días (365 días, 5 horas, y casi 49 minutos) y el segundo quedó fijado en 365 días. Dado que es necesario que un año esté compuesto por un número entero de días -sería complicado que un mes durara 30,24 días, por ejemplo- el tiempo sobrante obliga a reajustar el calendario y añadir una jornada más cada cuatro años. Estos serían los bisiestos.