Dos grandes manchas de petróleo fueron detectadas en aguas del Golfo Pérsico cercanas a Irán tras una serie de ataques a embarcaciones en el estrecho de Ormuz.


La contaminación ya alcanzó sectores de la costa iraní y genera preocupación por el impacto ambiental en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.

Las imágenes de los satélites Sentinel-2 revelaron una extensa acumulación frente a la isla de Qeshm. Parte de la mancha presenta tonalidad oscura, compatible con combustible pesado, mientras que otra zona diluida se prolonga unos 160 kilómetros. En las playas de Suza se registró un líquido oscuro con burbujas que llegaba hasta la orilla.

Una segunda mancha apareció cerca de la isla de Sirri, unos 100 kilómetros al suroeste, zona sensible por sus instalaciones de petróleo y gas en alta mar. Una de las hipótesis principales apunta al buque granelero Minoan Pioneer, alcanzado por un proyectil el 3 de agosto cerca de Omán, en el contexto de las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Irán reconoció que un buque extranjero podría ser el origen.

Paralelamente, frente a Omán continúa el derrame del petrolero Caroline Bezengi, que transportaba crudo ruso y ya cubre más de 2.000 kilómetros cuadrados, amenazando ecosistemas y especies marinas.

La evolución de estas manchas dependerá de la capacidad de acceder a las zonas afectadas para contener las fugas. Mientras tanto, el Golfo Pérsico enfrenta una creciente amenaza ambiental agravada por el contexto de conflicto.

FUENTE: MEGACADENA